Blog #Egoísmo


Sí, por naturaleza nos inclinamos a ser egoístas, pensamos más en nosotros mismos que en las necesidades de los demás, buscamos complacernos y constantemente cedemos a los ofrecimientos del enemigo, muchas veces sin pensar en las consecuencias. De este lado de la eternidad, no dejaremos de pecar completamente. Como hombres y mujeres imperfectos, siempre vamos a cometer errores. En Romanos 8:13 el apóstol Pablo nos explica que, con la ayuda del Espíritu Santo, podemos vencer el pecado para que no gane ventaja sobre nuestras vidas.

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