MATERNIDAD: Orando por nuestros Hijos


20 Sep
20Sep

La Importancia de la Oración en la Maternidad

La maternidad es el más alto llamado para la mujer, el Señor nos ha confiado una gran responsabilidad pero a la vez es un privilegio el poder dar vida y criar hijos para su Gloria, la maternidad tiene que ver con el plan de Dios y no con nuestros planes, nuestros hijos no son trofeos ni un logro más que podemos pegar en una pared, nuestro llamado como madres es muy importante en el Reino de los cielos, debemos vivirla de manera bíblica y esperanzadora.


El Origen

Recordemos brevemente que fue a través de una mujer que entro el pecado al mundo (Gen.3) como consecuencia el Señor dijo a la mujer: que multiplicaría sus dolores de parto y con dolor daría a luz a sus hijos, este es un constante recordatorio de cómo por una mujer entro el pecado en la raza humana y como ella lo transmite a todos sus hijos, gracias a Dios la Palabra también nos guía de que manera podemos ser liberadas de esta maldición; criando hijos como se indica en 1 Timoteo 2:15.

“Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia” 

La Biblia de Estudio MacArthur afirma lo siguiente: “En este verso Pablo no tiene a Eva en mente, esta hablando de las mujeres después de Eva, se salvará, en este contexto se prefiere el significado “se preservará”, la palabra griega significa; “rescatar” “librar de”. Pablo no defiende aquí que la salvación eterna de las mujeres dependa de que se embaracen y tengan hijos, ni que se mantengan libres de pecado por medio de la crianza, porque ambos postulados contradicen de plano la enseñanza del NT. Sobre la salvación que es solo por gracia por medio de la fe (Romanos 3:19,20) Lo que Pablo quiere enseñar es; que así la mujer lleve el estigma de haber sido el instrumento inicial que condujo a la raza entera al pecado, las mujeres que levanten una generación de hijos piadosos serán preservadas o libradas de este estigma.”

Es decir, aunque una mujer introdujo a toda la raza humana al pecado, las mujeres tenemos el privilegio a través de nuestra influencia, enseñanzas y oraciones, de sacar a muchos del pecado para vivir en piedad y justicia, y es por eso que nuestro llamado a la Maternidad no debe tomarse a la ligera, para el Señor es muy importante la manera como estamos enseñando y criando a nuestros hijos. Nuestro deber es formar hombres y mujeres que amen al Señor con todo su corazón (Deuteronomio 5:2-5)


Porque debemos orar:

Es a partir de este antecedente que debemos entender la importancia de la oración por nuestros hijos, nuestras oraciones por ellos deben estar alineadas a la voluntad de Dios, pedimos dirección para ser sabias en nuestra manera de criarlos, cuando oramos no oramos pidiendo para nuestros deleites carnales (Santiago 4:3) oramos porque la oración es la manera en que podemos estar en comunión con el Señor, oramos para rendir nuestra voluntad al Señor, 1 Juan 5:14 nos enseña:  Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.”

 La oración principalmente es para alinearnos a la voluntad del Padre, nuestras oraciones no deben ser egoístas, sino de completa rendición.

La maternidad nos lleva a morir todos los días a nosotras mismas una y otra vez, las que estamos criando niños pequeños podemos dar fe de esto, el tiempo para nosotras mismas es casi nulo, y en nuestra naturaleza egoísta esto puede volverse tremendamente abrumador,  se que se libran batallas en cada etapa de nuestros hijos, aún cuando se van de casa, tenemos que orar siempre, a pesar de lo debilitadas o frustradas que a veces nos podamos sentir, recibir la convicción de que nuestra labor y nuestras oraciones no caen en sacos rotos.

¡No creo que haya mayor privilegio, que el poder formar a futuros hombres y mujeres de Dios!

La historia de Susana Wesley siempre me impacta profundamente, cada vez que medito en la manera en la que convirtió su maternidad en un ministerio, me inspira y me reta en esta generación, Susana tuvo 19 hijos, 9 de ellos murieron, y tuvo 10 saludables hijos corriendo por su casa todos los días, Susana entendió la importancia de su labor como madre y la influencia que podía tener ella sobre sus hijos, ella abrazó su llamado a la maternidad con obediencia y gran sabiduría, en su testimonio Susana contaba como convirtió su hogar en una iglesia, ella se ocupo de la educación de sus hijos, y de llevarlos al conocimiento de la Palabra. Una de las anécdotas que más me llama la atención es la manera como sacaba tiempo para orar, mientras estaba en la cocina de su casa se ponía el delantal sobre su rostro y esta era la manera como sacaba tiempo para orar por ella y por sus hijos.

Esta mujer a través de esta admirable tarea, formó dos hombres de Dios, Charles y John Wesley, conocidos reformadores británicos, y predicadores, juntos fundaron el movimiento metodista.

Las madres que oramos por nuestros hijos, entenderemos que nuestros hijos son más importantes para el Señor que para nosotras, el les ama más de lo que nosotras podamos amarles.

El Señor esta interesado en nuestros hijos e hijas, él desea que le conozcan, que le sirvan, que sean personas piadosas en un mundo caído, todos los deseos que hay en tu corazón, primeramente el Señor los tuvo para con ellos, debemos descansar en su planes y propósitos.

Quizá muchos de ustedes están atravesando alguna crisis, quizá alguna hoy este llorando amargamente por alguno de sus hijos, es posible que como madre tengas muchas preguntas de cómo debes orar por alguna situación en especifico, o cuanto tiempo debes de seguir orando y esperando, la Biblia nos enseña algunas verdades acerca de la oración:

Nuestras oraciones son escuchadas (1 Juan 5:14) (Salmo 18:6)

Nuestras oraciones tienen respuestas ( Marcos 11:24)

Las oraciones alineadas a la voluntad de Dios son eficaces (Santiago 5:16)

Las oraciones nos sostienen en medio del sufrimiento y la prueba (Romanos 12:12)

Orar produce paz (Filipenses 4:6-7)

Orar es un ejercicio para renunciar al orgullo, produce humildad en nosotros (Lucas 6:27-28)

Nuestras oraciones no tienen fecha de vencimiento (Salmo 5:3)

La oración nos hace crecer en Fe (Santiago 1:6)

La Oración de fe trae sanidad y perdón de pecados (Santiago 5:14-15)

Orar nos libra de la tentación (Mateo 26:41)

 

Como podemos orar por nuestros Hijos: 

Que ellos conozcan al Señor

Que amen al Señor con todo su corazón, su mente y fuerzas

Que deseen hacer la voluntad del Padre

Que sean guardados de las mentiras del enemigo

Que sean librados de la tentación

Que obedezcan su Palabra

Debemos orar por sus futuros cónyuges

Por pureza sexual


Conclusión

Estimada hermana recuerda que no hay nada que el Señor no conozca de nosotras, el conoce tu corazón y las intenciones que hay en él, cuando te sientas debilitada recurre a su Palabra, ella es la que nos da las fuerzas necesarias para poder seguir orando aún cuando no tengamos fuerzas, aunque estemos pasando por un valle oscuro, confiemos en el Padre Celestial de nuestros hijos, veamos a mujeres como María la madre de Jesús, la Biblia no relata cuanto tiempo oraba, pero la manera en que se sostuvo hasta el final, viviendo con la realidad de que su hijo no le pertenecía, nos revela su probable vida de oración, una mujer como Ana, que oró fervientemente hasta ver cumplida su promesa Samuel, mujeres como Jocabed la madre de Moisés, a quien el Señor uso para preservar la vida de su hijo, un plan que solo el corazón de una madre guiada por el Señor pudo hacer.

No desfallezcamos, seamos Madres que sostienen los brazos de sus hijos a través de la oración, así como Moisés consiguió la derrota de sus enemigos a través del apoyo de Aaron y Hur quienes levantaban sus manos cada que vez que el se cansaba, podamos nosotras ser ese soporte para nuestros hijos a través de nuestras oraciones intercesoras, no te canses de levantar los brazos de tus hijos a través de la oración (Éxodo 17:8-16). 

La Palabra te insta a orar sin cesar (1 Ts. 5:17) El estará contigo y te guiará en todo momento.


Krisia Amey

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