¿EGOÍSTA YO?


31 Oct
31Oct

Naturaleza Egoísta


En la Biblia tenemos dos escenarios en distinto tiempo, ambos marcaron una gran diferencia para la humanidad.


Primero tenemos a Eva en Génesis 3, el relato de la caída del hombre, si miramos el corazón de la primera mujer desde la óptica humana, vemos 3 características que la llevaron a cometer pecado: 


  • Codicia: Deseó más de lo que el Señor les había provisto
  • Desobediencia: Aborto la misión, fue tras un ofrecimiento de poder y "sabiduría" desobedeció el único mandato que tenían en ese momento.
  • Egoísmo: no pensó en las consecuencias que su mala decisión traería para ella, para su esposo ni para sus generaciones.


Después tenemos el relato de Jesús en Mateo 4, la tentación en el Desierto. Siendo humano y siendo Dios, los ofrecimientos que el enemigo uso iban directamente en los "afectos" que él encontró en Eva. 

Sin embargo Jesús demostró todo lo contrario a Eva en aquel momento crucial para la historia de la humanidad:


  • Contrario a la codicia, Jesús no codició más de lo que el Padre había provisto para su vida.
  • Su Obediencia al Padre fue probada, desde ese momento demostró que iba a cumplir su misión y propósito en esta Tierra.
  • Jesús se negó así mismo, claramente no pensó en él, cuando Jesús rechazó cada tentación de Satanás no estaba pensando en complacerse, estaba pensando en la humanidad, en las consecuencias que traería si hubiera cedido. Jesús fue obediente hasta la cruz.


¿Con cual de los dos relatos te identificas?


Constantemente veo indicios de Eva en mí, aún siendo salvos habitamos en un cuerpo inclinado al pecado. ¡Todos somos Egoístas, estamos infectados de nosotros mismos!

Hoy seguimos luchando con nuestra naturaleza egoísta, luchamos contra el pecado, pensamos más en nosotros mismos que en las necesidades de los demás, buscamos complacernos y constantemente cedemos a los ofrecimientos del enemigo, muchas veces sin pensar en las consecuencias. 


De este lado de la eternidad, no dejaremos de pecar completamente. Como hombres y mujeres  imperfectos, siempre vamos a cometer errores. En Romanos 8:13 el apóstol Pablo nos explica que, con la ayuda del Espíritu Santo, podemos vencer el pecado para que no gane ventaja sobre nuestras vidas.


Para caminar contra corriente debemos morir cada día a nosotros mismos, a nuestros afectos carnales, a todo aquello que nos aleje del plan y propósito de Dios para nuestras vidas, debemos tener claro nuestra misión como hijos de Dios, en Mateo 4 Jesús nos enseña como venció la tentación, él respondió en todo momento con la Palabra, así que si Jesús se valió del poder de la Palabra, cuanto más nosotros debemos de usarla cada día. 


Las Disciplinas Espirituales son necesarias para pensar más en Dios y menos en nosotros mismos, estás nos acercan cada día a los propósitos eternos. Orar y una vida devocional deberían ser el pan de cada día de todo creyente.


Pensar en las necesidades de otras personas y ponernos a disposición de ayudar u orar por ellos, siempre pero siempre va a hacer que nos neguemos a nuestros afectos carnales y nos parezcamos más a Jesús.


¡Pon tus ojos en Cristo y elijamos cada día ir tras la causa y misión de nuestro Padre Celestial!


“Y el Dios de paz, que resucitó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor, el gran Pastor de las ovejas mediante la sangre del pacto eterno, los haga aptos en toda obra buena para hacer Su voluntad, obrando El en nosotros lo que es agradable delante de El mediante Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén”, Hebreos 13:20-21


Krisia Amey




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